Fueron los hermanos Farroni algo así como los precursores del automovilismo en este paraje, pues a ellos se debe que en el citado año Punta Alta diera sus primeros impulsos para trocar el clásico mateo por aquel auto excesivamente cargado de accesorios bronceados y policrómicos, que para la época fue todo un acontecimiento y en la actualidad solo es un motivo de museo…”
Han sido, seguramente, los iniciadores en nuestra ciudad de la industria automotriz, que poco a poco desplazó a los carruajes y coches de alquiler, por los primeros automóviles y colectivos…En 1933 un periodista afirmaba: “El apelativo Farroni está ligado a los primeros síntomas de progreso que se vislumbró en la tracción mecánica, allá por el año 1914, que era casi desconocida para este pueblo en embrión.

Y han sido y son, sin duda, un claro ejemplo de unión y trabajo mancomunado, que logró mantenerse a través de tres generaciones, dedicadas a una empresa de verdadera utilidad pública: el transporte de pasajeros.

Nacieron en Macerata, Italia, y uno a uno, los tres hermanos comenzaron a emigrar hacia la Argentina. El primero en arribar fue el mayor, Alberico, en 1910, ingresando poco después a los talleres de la Base Naval. En 1914 llegó el segundo de los hermanos, David, y en 1918 Pedro, el menor. Ambos también fueron empleados en los talleres navales.
El primero que incursionaría en el ámbito del transporte sería don David, trabajando como chofer de la primera línea habilitada entre Punta Alta y Puerto Belgrano, en 1924, pero la misma no duraría mucho en su actividad. Fue reemplazada por otra empresa, “Gambrinus”, que también tuvo que retirarse del negocio por resultar de escaso rendimiento económico.
Lejos de amilanarse ante tales fracasos en la línea a la Base Naval, los hermanos Farroni decidieron, el 4 de septiembre de 1926, probar suerte, poniendo en servicio el primer ómnibus, totalmente carrozado en Bahía Blanca, de la flamante empresa “Farroni Hnos.”
Dos años después nuevas unidades integrarían la flotilla, cubriendo eficientemente las líneas Nº 14, de Punta Alta a Puerto Belgrano, y la Nº 15, de Punta Alta a Arroyo Pareja, además de incorporar dos de los dieciocho ómnibus de la línea Nº 9, de Bahía Blanca a Punta Alta, explotada por la empresa “La Acción”.
Los tres hermanos se repartieron las tareas de la empresa, quedando don Alberico, el mayor, a cargo de la administración general. Como jefe de explotación de las líneas se desempeñó don David y el menor, Pedro, como supervisor de mantenimiento de las unidades. Para realizar éste trabajo, es decir, las reparaciones de los coches, como así también para almacenar las unidades, la firma instaló un taller propio, en un amplio local ubicado en la calle Rosales al 100.

Al fallecer en 1944 don David, la sociedad continuó, hasta que en 1954 se formó la empresa “Micro Ómnibus Belgrano” SRL, compuesta por don Pedro Farroni y sus dos hijos, Alberto y Oscar, y los señores Antonio Studio, Alfonso Trivellini y Fehid Rayes. En 1963 falleció don Pedro y pocos años después, en 1968, quedaron como únicos titulares de la empresa los hermanos Alberto y Oscar Farroni, la que se denominó “Micro Ómnibus Belgrano” de Farroni Hnos.

Con los años la firma fue incorporando más personal y más unidades, especialmente en los años ’80, para cubrir sin inconvenientes el servicio de transporte de pasajeros residentes en Villa Arias, Villa del Mar, Villa Maio, Gottling, Nueva Bahía Blanca y Villa Mora, a través de las líneas 501, 503, 504 y 505; los “blancos”, como se los identificaba comúnmente. Ya en los años ’90 incorporaron cuatro unidades Combi Sprinter 0km. y tres modernos minibús Iveco, que fueron identificados con los nombres Centenario I, Centenario II y 2 de Julio, en homenaje al centenario de Punta Alta.En el 2000, habiendo fallecido don Oscar, don Alberto se jubiló y la empresa dejó de existir. Pero otra nueva generación de Farroni sería la continuadora, naciendo así la “Compañía de Ónmibus General Belgrano”, integrada por los hermanos Alberto, Marcela y Norma Laura Farroni, hijos de don Alberto, y Fabián Farroni, hijo de don Oscar.
Así, desde aquel histórico 4 de septiembre han pasado muchos años de trabajo y esfuerzo compartido, y han pasado, también, tres generaciones de una familia dedicada al transporte público de pasajeros.
Fuentes
-Revista Punta Alta. 30 de diciembre de 1933.
-Crespi Valls, Antonio. “Gran Album de Punta Alta”. Edit. Sureña. Bahía Blanca. 1941.
-Entrevista al Sr. Alberto A. Farroni.

Farroni Hermanos

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