Imposible que el capitán Fitz Roy haya podido sondear y cartografiar la bahía Blanca sin el concurso de James Harris.  Y, consiguientemente, hubiera sido muy difícil que Darwin hubiese descubierto sus fósiles en Punta Alta sin contar con su auxilio. ¿Quién fue este marino que, providencialmente, se cruzó en el camino de Fitz Roy y le ofreció su ayuda para navegar y reconocer, a bordo de botes, los recovecos de la bahía?

James “El Cojo” Harris.

Harris era uno de esos antiguos navegantes del Atlántico Sur cuya vida merece contarse. Como otros, era una mezcla de aventurero, comerciante, marino y lobo de mar, uno de los primeros extranjeros en adoptar la ciudadanía del país.

James Harris, apodado El Cojo por su renguera, nació en Londres el 23 de julio de 1797. Llegó a Buenos Aires muy joven, en 1812. Cinco años después, en 1817, participó de la aventura de la fragata La Argentina, que al mando de Hipólito Bouchard dio la vuelta al mundo.

Durante la guerra con Brasil combatió a las órdenes de Guillermo Brown y en 1826 obtuvo patente de corso; vale decir, estaba autorizado por el Estado con rango militar a atacar buques brasileños, según las leyes internacionales del mar de ese entonces. Comandante del Hijo de Mayo, realizó numerosas capturas, entre ellas la sumaca Beija Flor, que llevaba a bordo al hijo del gobernador de Río  Grande. En octubre de ese año de 1826 ofreció sus servicios al comandante del Fuerte del Carmen (hoy Carmen de Patagones) para realizar obras defensivas previendo un ataque brasileño: una batería de cuatro cañones para defender la barra del río Negro. En el célebre combaste de Carmen de Patagones del 7 de marzo de 1827, Harris tuvo una destacada actuación y fue uno de los principales protagonistas del combate naval.

Luego del a guerra, se casó con la maragata Juana León y se afincó en Patagones. Tuvo dos hijos, Diego Santiago y Adolfo. El comercio marítimo fue entonces su actividad principal. Realizaba el cabotaje entre Patagones, la población de Bahía Blanca y Buenos Aires.

En su condición de conocedor de las aguas de la bahía, difíciles de navegar a causa de sus canales, bancos e islas, sirvió de guía a Fitz Roy para realizar sus trabajos hidrográficos, ya aún no se poseía una buena carta náutica. Ambos, experimentados navegantes, realizaron una prolija exploración y sondeo de las aguas de la bahía, determinando puntos navegables, dirección de canales, existencia de bancos y características de las costas.

Harris asimismo, acompañó a Charles Darwin en sus andanzas por la zona. Incluso fue uno de sus compañeros cuando realizó el viaje a cabello entre Patagones y Bahía Blanca, en agosto y septiembre de 1833.

También Harris fue el protector de Luis Piedrabuena, que bajo su tutela, se embarcó hacia Buenos Aires para completar sus estudios.

James Harris falleció en  la capital argentina el 19 de marzo de 1868.

 

Por Lic. Gustavo Chalier.

James “El Cojo” Harris, Darwin y la bahía Blanca.

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