El doctor Arturo Umberto Illia, presidente de la Nación desde 1963 a 1966, estuvo fuertemente relacionado con la provincia de Córdoba. Pese a no haber nacido allí, sino en Pergamino, una vez recibido de médico se radicó en Cruz del Eje, donde ejerció su profesión, militó en la UCR y realizó una carrera política como legislador provincial y nacional e incluso, vicegobernador de 1940 a 1943.

Primera plana del diario La Nueva Provincia del 1° de diciembre de 1963, con la llegada del Presidente de la República a Comandante Espora. En la escalerilla, el Dr Illia es saludado por altas autoridades civiles y militares.

Tal vez menos conocida sea la relación del ex presidente argentino con Punta Alta y Puerto Belgrano. Este vínculo estuvo lejos de ser anecdótico: en efecto, no solamente estuvo varias veces en la Base Naval, sino que fue en Punta Alta donde contrajo matrimonio.

Este artículo pretende dilucidar estos aspectos de la vida del Dr. Illia y aclarar algunos dichos y sucesos que rodearon su presencia en la ciudad y que la tradición oral tergiversó a lo largo de los años. Para este trabajo de reconstrucción se utilizaron no solamente los diarios de la época, sino que se indagó en bibliografía y testimonios periodísticos, los archivos del Registro Civil y de las parroquias María Auxiliadora y Stella Maris, además de contar con el valioso testimonio de la hija del ex mandatario, Emma Illia, quien amablemente se prestó a la requisitoria telefónica desde su casa en Buenos Aires.

El Presidente Illia en la Base Comandante Espora, en el inicio de su visita a Punta Alta y Base Naval, 30 de noviembre de 1963. (Sección Documentación Histórica Base Naval Puerto Belgrano)

El presidente en Puerto Belgrano y Punta Alta, 1963

El 30 de noviembre de 1963 visitaba la Base Naval Puerto Belgrano y Punta Alta el presidente de la Nación Dr. Arturo Umberto Illia, quien hacía poco más de dos meses había asumido la primera magistratura del país, el 12 de octubre de ese año. El acontecimiento tenía lugar en el marco de los festejos por el aniversario de la creación del asentamiento militar, que se originó por ley secreta N° 3450 del 30 de noviembre de 1896.

La multitud congregada en la Municipalidad de Punta Alta obliga al coche presidencial a avanzar a paso de hombre. (La Nueva Provincia, 1 de diciembre de 1963)

El presidente, acompañado de su esposa Silvia Martorell y comitiva, llegó a las 17.00 a la Base Aeronaval Comandante Espora en un DC 4 de la Armada. Allí fue recibido por el vicegobernador de Buenos Aires, el bahiense Dr. Ricardo Lavalle; el comandante de la Base Naval Puerto Belgrano, capitán de navío Jorge Boffi; el comandante de la Flota de Mar, capitán de navío Pedro Gnavi; el comandante del V cuerpo de ejército, general de brigada Eduardo Lucchesi; el comandante de la Fuerza Aeronaval N°2, capitán de fragata Hermes Quijada; el intendente municipal de Bahía Blanca, Dr. Federico Baeza; y legisladores provinciales, funcionarios civiles y demás autoridades. Desde allí se dirigió a la Base Naval y durante el trayecto, recibió numerosas muestras de simpatía de la gente que se agolpaba en la ruta al paso de la caravana. A las 17.45 entró al sector urbano de Punta Alta y se dirigió a la Municipalidad, donde fue recibido por el intendente de Coronel Rosales, Mario Curzi en el hall del edificio. El Dr. Illia recibió de manos del jefe comunal   las llaves de la ciudad y el decreto que lo declaraba huésped de honor de la ciudad. Finalmente, el primer mandatario llegó a la Base Naval, donde le fueron tributados los honores correspondientes[1].

Según la crónica periodística, en Punta Alta el presiente recibió importantes muestras de adhesión popular:

“Antes, durante y después del acto de entrega de las llaves de la ciudad, el público desbordó los enérgicos cordones policiales y llegó hasta el presidente, quien se multiplicó en la sonrisa paternal y en el gesto habitual de la mano derecha en alto, casi a la altura de la cabeza”[2].

El Dr Illia en el hall Municipalidad de Punta Alta, junto al Intendente Mario Curzi rodeado de funcionarios, correligionarios y público. (Foto de Guillermo Vilar, donación de Elena Vilar)

Otra apostilla señalaba que al presidente se lo veía en compañía de chicas y chicos rosaleños de corta edad, que se acercaban a saludarlo.

Las actividades prosiguieron esa tarde con visitas a diferentes dependencias de la Base y la asistencia a ejercicios de la Infantería de Marina. Luego, despidió a la Escuela de Aviación Naval, que sería trasladada a Punta Indio.

La visita presidencial concluyó como comenzó, con numerosas muestras de afecto por parte de la ciudadanía. El 1° de diciembre a la tarde, de pie a bordo de un jeep, el Dr. Illia pasó revista a los efectivos formados en Av. Los Pozos, mientras se ejecutaba la marcha presidencial, y 21 salvas saludaban al mandatario. A las 17.13, la caravana oficial pasó por el puesto de guardia y enfiló para la Base Espora. “El avance por la ciudad puntaltense se vio dificultado ante la numerosa concurrencia que pugnaba por saludar al presidente. A lo largo de la calle Colón se renovaron las muestras de fervor…”[3]

La Nueva Provincia, 21 de noviembre de 1963.

Casamiento en Punta Alta

 En un contacto informal con la prensa a poco de su llegada a la Base, el Dr. Illia manifestó:

“Pero Punta Alta tiene para mí un significado muy especial. Aquí contraje matrimonio hace 24 años…”[4]

A muchos que escucharon lo dicho o lo leyeron en la prensa, les habrá sorprendido enterarse que, dos décadas y media atrás, el presidente y la primera dama se habían casado aquí.

Los jóvenes Arturo y Silvia

Arturo Umberto Illia nació en Pergamino, provincia de Buenos Aires, el 4 de agosto de 1900, hijo de Martín Illia y Emma Francesconi, inmigrantes italianos de la región de Lombardía. Dedicado a las labores de campo[5], el matrimonio tuvo 11 hijos (muchos de ellos cuales fueron destacados profesionales), de los cuales Arturo fue el tercero[6]. Arturo se afilió a la Unión Cívica Radical (partido del que simpatizaba su familia) apenas cumplió 18 años. Como estudiante de medicina en la Universidad de Buenos Aires, participó de las jornadas de la Reforma Universitaria. Luego de hacer las prácticas en los hospitales Piñero y Juan de Dios de La Plata, se recibió de médico en 1927. A instancias del presidente Hipólito Yrigoyen, en la única reunión que tuvo con el caudillo radical, fue designado médico de la Mutual Ferroviaria de Cruz del Eje (Córdoba) en 1929, pero el golpe de Estado del 6 de septiembre de 1930 lo dejó sin trabajo. Sin embargo, los vecinos de esa ciudad del noroeste cordobés le solicitaron que se quedase y allí ejerció su profesión de manera casi ininterrumpida durante más de tres décadas. Entre 1933 y 1934 estuvo en el norte de Europa, invitado por un paciente al que le salvó la vida; de esta experiencia volvió antifascista convencido. Militó políticamente en su ciudad adoptiva y en 1935 fue electo senador provincial por el Departamento Cruz del Eje, función que desempeñaría hasta abril de 1940[7].

El Dr. Illia saluda a Jefes y Oficiales a su llegada a Base Naval. A su lado el Secretario de Marina Contralmirante Pita y el CN Boffi. Más atrás, a la derecha, el Comandante de la Flota de Mar, CN Gnavi. (Foto La Nueva Provincia, 30 de noviembre de 1963)

Silvia Elvira Martorell “Chunga”, era nativa de la ciudad de Córdoba. Nacida el 19 de noviembre de 1915, fue la primera hija del entrerriano Arturo Martorell, y de la cordobesa Mercedes Kaswalder, Posteriormente, nacerían sus hermanas Martha Hortensia (1918) y Mercedes Matilde (1920). Cuando Silvia tenía cuatro años, la familia se radicó definitivamente en Buenos Aires, donde don Arturo prestó servicios como ingeniero jefe de Obras Sanitarias de la Nación, responsable de las obras de saneamiento en La Boca y Barracas.

El Presidente Illia firma autógrafos a un grupo de niños en la Base Naval. Junto al mandatario, el Contralmirante Pita. (Foto La Nueva Provincia, 30 de noviembre de 1963)

La familia Martorell iba siempre de vacaciones a Cruz del Eje, donde paraban en casa de una hermana de la madre. Así lo recordaba la misma Silvia en un reportaje que le realizó Tomás Eloy Martínez en la revista Primera Plana cuando ya era primera dama:

“No fui a Cruz del Eje cuando tenía diez años. Fue mucho antes, a raíz de que toda mi familia es de allá. Cruz del Eje es de Córdoba. Yo soy cordobesa de nacimiento, así que fijesé. (…) Somos tres hermanas. La mayor, yo. Los veranos no los pasaba la mitad en Mar del Plata. Mi padre era ingeniero y dirigía el camino a Mar del Plata. Cuando nos invitaban a Mar del Plata, la verdad que llorábamos. No queríamos ir ninguna, porque nuestro mundo era Córdoba y Cruz del Eje. Teníamos los amigos, teníamos los recuerdos y nos gustaba más. Nuestros padres, bastante adelantados para esa época, nos comprendían muy bien y nos tenían mucha confianza, y nosotros íbamos a pasear”[8].

La primera dama Silvia Martorell flanqueada por Elvira Montes de Lavalle (esposa del gobernador bonaerense) y Lita Barrero de Baeza (esposa del intendente de Bahía Blanca, en el hotel de Puerto Belgrano. (La Nueva Provincia, 2 de diciembre de 1963)

Allí conoció al joven médico del pueblo.

“Lo conocí siendo muy chica, justamente porque él fue médico de mi tío, que falleció en el año 30 (…) Yo era muy niña, imagínese, y no tenía edad para afilar. (…) Mi marido llegó a Cruz del Eje en el 29, y bueno, justamente a los pocos meses de llegar me vio él a mí. En esa época las niñas no eran como ahora, que salen a los 12 años, así que me vio siendo yo muy chica para esa época. Después lo volví a ver en el año 35, a su regreso del viaje a Europa. Ahí fue cuando en realidad lo conocí y estuve tres años de novia, sí”.[9]

Para ese entonces, Silvia, amante del arte, ya era alumna de la  Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón, de Buenos Aires, en la que ingresó en 1932 y se recibió en 1936 de profesora de dibujo. Ambos eran cultivados y los unía el deleite por la lectura y el arte en general. Silvia gustaba de Alfonsina Storni, José de Espronceda, Gustavo A. Bécquer y Federico García Lorca; entre sus pintores predilectos se encontraban Benito Quinquela Martín, Fernando Fader, Cesáreo Bernaldo de Quirós y, sobre todo, Francisco de Goya[10]. Arturo, alto y delgado, era ávido lector de Miguel de Cervantes, bailaba muy bien el tango y en la música tenía especial predilección por Beethoven[11]. Además, gustaba jugar a la pelota y al tenis. Uno de sus biógrafos lo describió: “Gran jugador de póquer, amante del yoga, del budismo y del pacifismo gandhiano, Illia era un ávido lector, con sólidos conocimientos en filosofía, artes, historia universal y cultura general”[12].

El casamiento: algunos puntos que aclarar.

 ¿Qué llevó a Silvia y a Arturo a casarse en Punta Alta, el 15 de febrero de 1939? Contra lo que se dice a veces, ni ella ni sus padres vivieron nunca en Punta Alta, sino en Buenos Aires. En el reportaje de Primera Plana fue la misma interesada quien, escuetamente, expuso los motivos:

“Fue justamente el primer verano después del casamiento de mi hermana, porque mi hermana se casó en julio y yo en febrero. Y mi padre, como nosotros teníamos un concepto del hogar, qué sé yo, que lo mantenemos, no nos podíamos separar de la hermana. Mi padre dijo: «Vamos a ir a veranear para ver a la hermana». Ese verano yo no fui a Cruz del Eje. Mi marido, o mi novio mejor dicho, vino a visitarme y nos casamos”[13].

Primera iglesia parroquial de Punta Alta, en Rivadavia al 300. Allí se casaron Arturo Illia y Silvia Martorell el 15 de febrero de 1939 (Foto:Te Deum del 25 de Mayo de 1918)

En efecto, Martha Martorell se había desposado con el oficial de marina Horacio Esteverena, que tenía destino en Puerto Belgrano[14]. Dicho de este modo, no deja de ser extraño y se siguen sin comprender las razones que motivaron este accionar, que fue decidido de manera muy rápida. La hija del matrimonio Illia, Emma, explica un poco mejor las circunstancias que rodearon a ese casamiento:

“Mi tía se había casado con Horacio Esteverena Spangerberg y estaban justamente en la Base de Puerto Belgrano. Entonces mi abuelo (…) y mi abuela (…) se habían ido ese verano con su hija, que estaba casada con Esteverena, a Puerto Belgrano. Y habían llevado a mi madre a veranear con ellos (…) Mi madre a veces veraneaba en Córdoba, ella vivía en Buenos Aires, estudiaba Bellas Artes (…) Ese año no fue, mis abuelos la llevaron a Puerto Belgrano con su hermana y a mi padre se le ocurrió casarse. Entonces la buscó a otra hermana de ella, que era Mercedes Matilde Martorell Kaswalder, la buscó en La Calera, se subió a un tren, se fue a Puerto Belgrano y le dijo a mi madre «Nos casamos mañana» (…) sí, como era él. Para horror de mi abuelo, que era un ingeniero, y que este médico de pueblo, ¿vio? a esta chica de Buenos Aires, no se… (ríe) cómo le caería a mi abuelo. Bueno, y se casaron en Punta Alta a las 48 horas”[15].

Y seguidamente, ante la pregunta de por qué se casó de forma tan intempestiva, aclaró:

“Probablemente porque mi madre no fue ese año para Cruz del Eje, y habrá pensado… ¡qué se yo qué habrá pensado! Después, ya era candidato a vicegobernador, el gobernador era solterón y éste también era solterón, los dos solterones…(…) [Illia] era un hombre muy extraño, de reacciones así, inesperadas… ahora no sé por qué mi madre aceptó, no tengo la menor idea (…) Porque mis abuelos no estaban para nada en el asunto (…) Illia era una especie de gitano, bohemio (…) era una aparición rara en la vida de ellos”[16].

Acta de casamiento religioso de Silvia Martorell y Arturo Illia, 15 de febrero de 1939.

No hay dudas que Arturo Illia y Silvia Martorell se casaron en Punta Alta, tanto por civil como por iglesia. Así lo atestigua la documentación existente. Sin embargo, alguna bibliografía que circula expresa que, si bien la ceremonia civil se efectuó en nuestra ciudad, la religiosa se realizó en la parroquia Stella Maris, de la Base Naval Puerto Belgrano[17]. Del mismo dato se hacen eco algunas páginas de internet vinculadas de manera más o menos oficiosa con el radicalismo[18] o de datos históricos en general[19].  El dato puede provenir de la confusión que existe en Buenos Aires y otros puntos del país entre Puerto Belgrano y Punta Alta, a los que no identifican a veces como dos centros urbanos diferentes[20]. También puede atribuirse al desconocimiento de la existencia del pequeño templo de ese entonces en Punta Alta [21], opacado ante la imponencia de la iglesia de la Base. Efectivamente, en 1939 aún no se había construido la iglesia frente a la Plaza Belgrano (colocada bajo la advocación de N. Señora de Luján), por lo que subsistía el pequeño edificio religioso de calle Rivadavia al 300, donde está actualmente el Colegio Estrada, bendecido en 1903[22] y que se convirtió en iglesia parroquial cuando fue creada la Parroquia María Auxiliadora en 1934[23]. La Stella Maris, de tipología neogótica y ricamente decorada con materiales traídos de Europa, fue inaugurada el 7 de noviembre de 1937[24]: en definitiva, un escenario más acorde en los papeles al casamiento de un médico, senador provincial y futuro candidato a vicegobernador de Córdoba con una profesora de Bellas Artes hija de un ingeniero jefe de Obras Sanitarias de Buenos Aires y flamante cuñada de un oficial de marina.

La hipótesis Stella Maris fue abonada por los mismos relatos que circulan dentro de la familia Illia-Martorell. Así por ejemplo su hija Emma, recordó al Archivo Histórico Municipal de Punta Alta de sus veraneos en la Base Naval en casa de sus tíos Esteverena, a comienzos de la década de 1950:

“Lo que me contaron, porque yo iba todos los domingos, en la Base íbamos a la iglesia, todos los domingos, porque éramos muy católicas las chicas, mis primas, mi tía Martha Martorell, entonces siempre decían: «acá se casó tu mamá, acá se casó tu mamá», así decían ellos…”[25]

Parroquia Punta Alta, desde la esquina de Rivadavia y J.J Paso. Año 1928.

Sin embargo, la misma protagonista de los hechos se encargó de refutar estos trascendido, sino de viva voz, con los hechos. Martínez, que realizó el reportaje en Primera Plana tenía datos de la vida del matrimonio Illia-Martorell, pintorescos algunos, recogidos en Cruz del Eje. Muy resuelta, la esposa del presidente se encargaba de desmentir aquellos que eran falsos o de dar precisiones cuando algo no se ajustaba a la verdad. Fechas, lugares, circunstancias, nombres propios mencionados por el reportero, muchas veces eran corregidos por la señora Martorell. Pero cuando Martínez mencionó el lugar del casamiento, no recibe ninguna rectificación; tan sólo la edad en que contrajo matrimonio.

“—Ustedes se casaron el 15 de febrero de 1939 en la parroquia de Punta Alta, ahora iglesia de Nuestra Señora de Luján. Fue en Puerto Belgrano, una base naval a 30 kilómetros de Bahía Blanca. Los padrinos fueron sus padres, el ingeniero Martorell y doña Mercedes Kaswalder. Usted tenía entonces 24 años, dicen en Cruz del Eje.

—¡No, por favor! A los 24 años ya era madre. No diga la edad, no tiene importancia”[26].

Más allá de las declaraciones, lo verdaderamente importante es la documentación existente y que despeja toda duda al respecto. Se consultaron los archivos parroquiales tanto de Stella Maris como de María Auxiliadora, encontrándose sólo en esta última el acta correspondiente. Debe aclararse que en 1939, ya existía la parroquia María Auxiliadora en Punta Alta, mientras que Stella Maris dependía del entonces Vicaría General de la Armada[27], por lo que eran dos administraciones diferentes y no hay posibilidad de confusión ni de compartir archivos entre ambas.

Acta del matrimonio civil de Silvia Martorell y Arturo Illia. Se observan los datos y firmas de los contrayentes y de las testigos. El Registro Civil estaba ubicado en Bernardo de Irigoyen 476. 15 de febrero de 1939.

No sabemos los detalles, pero ambos enlaces, por civil y por iglesia, deben haberse organizado prácticamente de un día para el otro y salvando un sinnúmero de inconvenientes y trabas legales y de forma. La condición social y profesional de los contrayentes y su familia deben haber sin duda allanado el camino para la consecución de los propósitos de la pareja. El acta de matrimonio civil lleva el N° 14 y está fechada el 15 de febrero de 1939. Este documento expresa que:

“En Punta Alta, partido de Bahía Blanca de la Provincia de Buenos Aires, a quince de febrero de mil novecientos treinta y nueve, ante mí, Benito Marcalain, Jefe de la tercera sección del Registro Civil, comparecen:

Don Arturo Umberto Illia, que firma “Arturo U. Illia”, de treinta ocho años, nacido en Pergamino de esta Provincia, el día cuatro de Agosto de mil novecientos, domiciliado en la Provincia de Córdoba, calle Rivadavia doscientos cuarenta, de profesión médico, estado soltero, hijo de don Martín Illia, nacionalidad italiano, profesión industrial y de doña Emma Francesconi, nacionalidad italiana, profesión quehaceres del hogar, ambos domiciliados en Pergamino de esta provincia;

Y doña Silvia Elvira Martorell, que firma “Silvia E. Martorell”, de veintitrés años, nacida en Córdoba de esta República, el día diez y nueve de Noviembre de mil novecientos quince, domiciliada en este Pueblo, calle Mitre trescientos ochenta y nueve, de profesión profesora de dibujo, estado soltera, hija de don Arturo Martorell, nacionalidad argentino, profesión ingeniero y de doña Mercedes Kaswalder, nacionalidad argentina, profesión quehaceres del hogar, ambos domiciliados (en blanco)”[28].

Edificio de B. de Irigoyen 476, donde funcionaba el Registro Civil en 1939. Se lo construyó hacia 1929 por encargo José
Astiasarán. Fue adquirido en 1930 por el escribano Benito Marcalain,
quien en ese mismo año se hizo cargo del Registro Civil de Punta Alta y en 1932 trasladó las oficinas a su vivienda.

Lo primero que llama la atención es el domicilio de la novia: Mitre 389 de Punta Alta. De vacaciones en la Base Naval y con residencia en Buenos Aires, era imposible que viviera en esa dirección y en esta ciudad. La incógnita se acrecienta cuando, en el folio siguiente, el acta dice que la contrayente vive en la misma propiedad que las testigos:

“…doña Mercedes Pesado de Loza (…) de cuarenta y ocho años, casada, argentina, ocupada en quehaceres del hogar y doña Noemí Garavaglia de Delecluze, de veinticinco años, casada, argentina, ambas domiciliadas con la contrayente en este pueblo.”

Se ignoran quiénes eran estas mujeres y los vínculos que las ligaban con las familias Martorell-Esteverena. Pero sin duda ambas prestaron, además de la condición de testigos, la dirección a fin de validar el acto. En efecto, la ley vigente en ese entonces (Ley N° 2.393 del 2 de noviembre de 1888 y que regulaba el matrimonio civil), expresaba taxativamente en su artículo 17:

“Los que pretendan contraer matrimonio, se presentarán ante el oficial público encargado del Registro Civil, en el domicilio de cualquiera de ellos…”[29].

Vale decir que los contrayentes debían tramitar el casamiento en el Registro Civil más próximo al domicilio del novio o de la novia. En este caso, deberían haberse casado en Córdoba o en la ciudad de Buenos Aires. Entonces, para poder efectuarse la ceremonia en Punta Alta, la contrayente tuvo que dar una dirección en la localidad, que fue la de las testigos. Como más arriba se expresó, el hecho de ser Arturo Illia médico y senador provincial y su futuro cuñado oficial de Marina, amén de la condición de ingeniero y jefe de una dependencia oficial del padre de la novia, permitieron no ser demasiado escrupulosos con los papeles y documentos presentados.

La premura de la ceremonia civil está expresada en el último párrafo del acta, cuando el juez consigna que se presentó el certificado médico correspondiente, firmado por el Dr. Enrique José Bianco con fecha de ese día.

Ese martes 15 de febrero debió ser particularmente agitado: visita al médico para cumplimentar la ley de profilaxis, ceremonia en el Registro Civil. Restaba el paso por la iglesia, que se concretó en la misma jornada. También la constancia de la ceremonia religiosa posee particularidades que se explicarían por lo mismo que arriba se apuntó.

En el acta, que se conserva en el registro parroquial de la Parroquia María Auxiliadora, se expresa:

“En Punta Alta, a quince de febrero de año del Señor de mil novecientos treintinueve, sobre le matrimonio que libremente intentaba contraer Dn. Arturo H. Illia, de trentisiete años de edad, natural del País, de estado soltero, domiciliado en Córdoba (…) con Da. Silvia E. Martorell, natural de Córdoba, de estado soltera, de edad veintitrés años, domiciliada en Buenos Aires (…) y no habiendo resultado impedimento alguno canónico y estando hábiles en doctrina cristiana enterado de su libre y espontáneo consentimiento, el Pbro. Dr. Eugenio Bosetti les desposó por palabras de presente in facie ecclesiæ [=delante de la Iglesia], según la forma ritual…”[30] (sic)

El acta, además de aventar definitivamente las dudas respecto al lugar de la ceremonia religiosa[31], es notable porque en ella la novia recuperó su dirección de la ciudad de Buenos Aires. También se destaca la palabra “Improvisado”, que Bosetti cruzó en el margen superior izquierdo. Esto significa que no se abrió el expediente que normalmente se realiza, donde se averigua la condición de los contrayentes (situación matrimonial previa, sacramentos recibidos, etc.).

El Dr. Illia , el Ministro de Marina y Oficiales de la Armada, a bordo del portaaviones Independencia, nave insignia de la flota. (Foto La Nueva Provincia, 30 de noviembre de 1963)

Visitas a Puerto Belgrano

 Casados de la manera que quedó expuesto, la pareja se trasladó a Córdoba. En Cruz del Eje, Illia se haría famoso por su vida sencilla y por atender solícitamente a todo el que requería sus servicios. Llamado  el “apóstol de los pobres”, los mismos cruzdelejeños mediante una colecta, le regalaron la casa en que vivía y tenía su consultorio[32]. A la par que su profesión,   realizaba su carrera política. En las elecciones del 10 de marzo de 1940 fue electo vicegobernador de Córdoba, en fórmula con Santiago del Castillo. Asumió el cargo el 17 de mayo de 1940, hasta que la provincia fuera intervenida el 19 de junio de 1943, a raíz del golpe de Estado encabezado por el general Arturo Rawson.

Mientras tanto, su matrimonio con Silvia Martorell dio los esperados frutos: nacerían primero Emma Silvia y luego Martín Arturo, ambos en 1940 y en 1946 Leandro Hipólito. Illia, en su esposa, encontraría una aliada y compañera. Su condición de ama de casa y referente del hogar en las ausencias de don Arturo por sus actividades políticas, no le impidió a la joven señora de Illia militar políticamente. Afiliada a la UCR a poco de casarse, actuaba como presidenta en las Comisiones Benéficas del Hogar Radical (como era llamado el comité de Cruz del Eje). Apenas la mujer obtuvo el derecho al voto en 1947, fue elegida secretaria de la UCR de su ciudad[33]. Entre tanto, Arturo Illia asumió como diputado nacional el 20 de abril de 1948, mandato que ejerció hasta el 30 de abril de 1952.

De esos años iniciales de la década de 1950, recuerda Emma sus viajes a Puerto Belgrano. La visita era en verano, un mes más o menos, a casa de sus tíos Esteverena, donde se reencontraba con sus primos y otros hijos de oficiales de la Armada:

“Iba, por lo menos estuve tres años, me hice amiga de todos los chicos, de los chicos Robbio, de los Izquierdo Brown, de los Patrón Laplacette[34]… claro, por supuesto, porque más o menos desde el … a ver, del 52 al 55, creo que fui todos los años y de paso mi padre aprovechaba para irme a buscar y fragoteaba ahí con Rial[35], con, contra Perón, claro”[36].

El Dr. Illia en un vehículo anfibio empavesado con la bandera presidencial en la Base Naval Baterías, en compañía de uno de sus hijos, uno de su hermanos y el Ministro de Defensa, Dr. Leopoldo Suárez. 1 de diciembre de 1963 (Foto donación de Miriam Aguirres)

Más allá de los recuerdos de la pileta y el Casino de Oficiales, los bailes en el hotel, las charlas y los juegos, Emma también nos habla de un Illia que, como buen político y visceralmente antiperonista, nunca se tomaba vacaciones y efectuaba reuniones políticas aún en los tórridos días estivales de la bucólica Base Naval. Que fue, como todo el mundo sabe, epicentro del levantamiento contra el presidente Juan Domingo Perón en 1955.

Como se indica al principio de esta nota, Arturo Illia volvería en 1963, ya presidente de la República, acompañado de su esposa. Poco tiempo después, Silvia Martorell dejó de existir, víctima del cáncer el 6 de septiembre de 1966, a los 51 años. Su esposo, había sido derrocado meses antes, el 28 de junio, por un golpe militar y fallecería el 18 de enero de 1983 en la ciudad de Córdoba.

 

Algunas consideraciones finales

 Queda claro y demostrado con la documentación existente, que el matrimonio entre Silvia Martorell y Arturo Illia se efectuó, tanto en lo civil como en lo religioso, en la ciudad de Punta Alta. La bendición se efectuó el 15 de febrero de 1939 en la iglesia que se hallaba en Rivadavia al 300, antecesora de la actual que se levanta frente a la Plaza Belgrano. La mención a Stella Maris queda como un equívoco que se repitió muchas veces sin verificar acabadamente las fuentes.

También quedaron claros los nexos que unía a la familia Martorell con Punta Alta: solamente el casamiento de una hermana de la entonces novia de Illia con un marino, circunstancia por la que vivió unos años en la Base Naval. Tanto Silvia como su familia vivieron siempre en Buenos Aires y ese verano de 1939 decidieron pasarlo en compañía de la hija y hermana  recién casada.

Persisten en el misterio lo que llevó a Arturo Illia a tomar ese tren desde Córdoba y aparecerse en Punta Alta con la decisión de casarse, prácticamente de un día para el otro. La explicación murió con él. Pero si debemos creer a su hija y a los testimonios de quienes lo conocieron (correligionarios y adversarios políticos), Illia era un hombre de carácter fuerte, reacciones rápidas, inconsultas y muchas veces impulsivas. Todo lo cual queda reflejado en las circunstancias que rodearon a su casamiento con la joven profesora de arte.

 

Por Lic. Gustavo Chalier.

 

Agradecimientos:

Dra. Emma  Illia.

Elena Vilar.

Arq. Luis Herrera, presidente Asociación Casa Museo Arturo Umberto Illia de Cruz del Eje.

Pbro. Luis María Berthoud, párroco de  Stella Maris, de Puerto Belgrano.

Pbro. César Cardozo, párroco de  María Auxiliadora, de Punta Alta.

Cristian Ovejero, Archivo de La Nueva.

Dra. Soledad Sandoval.

Fuentes:

Documentos

  Fuentes orales

  • Chalier, Gustavo: “Entrevista a Emma Silvia Illia”, 31 de julio y 1° de agosto de 2020.

 Artículos periodísiticos

 Páginas web

 Bibliografía

  • Amarfil, Romina: “La Iglesia Nuestra Señora de Luján”, en El Archivo, N° 8, septiembre de 2003.
  • Britos, Graciela: “Parroquia Stella Maris”, en El Archivo, N° 16, octubre de 2006.
  • Frigerio, José Oscar: Italianos en la Argentina. Los lombardos, Asociación Dante Alighieri, Buenos Aires, 1999.
  • Pandolfi, Rodolfo y Gibaja, Emilio: La democracia derrotada. Arturo Illia y su época. Buenos Aires, Lumière. 2008.
  • Petriella, Dionisio y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-Argentino, Asociación Dante Alighieri, Buenos Aires, 1976.
  • Reyes Vizcaíno, Pedro María: “Naturaleza de la parroquia en el derecho canónico”, en Información de Derecho Canónico, https://www.iuscanonicum.org/index.php/organizacion-eclesiastica/las-iglesias-particulares/184-naturaleza-de-la-parroquia-en-el-derecho-canonico.html.
  • Taroncher Padilla, Miguel Ángel: Periodistas y prensa semanal en el golpe de Estado del 28 de junio de 1966. La caída de Illia y la Revolución Argentina, Tesis doctoral, Departamento de historia contemporánea, Universitat de València, 2004.

Citas:

[1] La Nueva Provincia, 1 de diciembre de 1963, p. 2 y “El presidente de la Nación, Dr, Illia, en Puerto Belgrano”, en Gaceta Marinera, 16 de diciembre de 1963, p.3.

[2] La Nueva Provincia, 1 de diciembre de 1963, p. 1.

[3] La Nueva Provincia, 1 de diciembre de 1963, p. 2.

[4] La Nueva Provincia, 1 de diciembre de 1963, p. 2.

[5] Petriella Dionisio y Sosa Miatello, Sara: Diccionario Biográfico Italo-Argentino, Asociación Dante Alighieri, Buenos Aires, 1976, p. 672 y Frigerio, José Oscar: Italianos en la Argentina. Los lombardos, Asociación Dante Alighieri, Buenos Aires, 1999, p. 60.

[6] Además, Martín Illia era padre de tres hijos, fruto de un matrimonio anterior con su prima Margarita Illia.

[7] Ruiza, M., Fernández, T. y Tamaro, E. “Biografia de Arturo Umberto Illia”, en Biografías y Vidas. La enciclopedia biográfica en línea. Barcelona (España), 2004, https://www.biografiasyvidas.com/biografia/i/illia.htm .

[8] “Silvia Elvira Martorell de Illia. La Señora Presidenta”, en Primera Plana, N° 145, 17 de agosto de 1965, http://www.magicasruinas.com.ar/revistero/nacion/silvia-martorell-illia.html. El reportaje no es complaciente. Primera Plana, fundada por Jacobo Timermann, formaba junto a Confirmado, las principales revistas opositoras a Illia. En el caso de Primera Plana, era “liberal y conservadora en economía, de avanzada iconoclasta en el tratamiento de los fenómenos culturales y crítica del oficialismo en materia política. En este aspecto, tanto el gobierno de la UCRP como el peronismo tradicional fueron considerados, por sus posturas populistas, como obstáculos para alcanzar la nación “moderna y desarrollada” (Taroncher Padilla, Miguel Ángel: Periodistas y prensa semanal en el golpe de Estado del 28 de junio de 1966. La caída de Illia y la Revolución Argentina, Tesis doctoral, Departamento de historia contemporánea, Universitat de València, 2004, p.268.)

[9] Ídem.

[10] “La primera dama argentina prefiere España y se apellida Martorell”, en La Vanguardia, Barcelona, 1° noviembre 1963, p. 13.

[11] “Cuando asumió como Presidente, pidió que para la función de gala en el Teatro Colón de la noche de su asunción ejecutaran la Novena Sinfonía. Debió conformarse con la Quinta, menos compleja.” Ver: Pignatelli, Adrián: “Arturo Illia, el médico de pueblo que decía que para gobernar solo había que ser honesto y cumplir con la Constitución, en Infobae, 4 de agosto de 2020, https://www.infobae.com/sociedad/2020/08/04/arturo-illia-el-medico-de-pueblo-que-decia-que-para-gobernar-solo-habia-que-ser-honesto-y-cumplir-con-la-constitucion/

[12] Barletti, Agustín María: “Arturo Illia, no solo un honesto presidente”, en  La Nación, 3 de agosto de 2020, https://www.lanacion.com.ar/opinion/arturo-illia-no-solo-honesto-presidente-nid2411619

[13] “Silvia Elvira Martorell de Illia. La Señora Presidenta”, en Primera Plana.

[14] Esteverena fue el primer director de la Empresa Líneas Marítimas Argentinas (E.L.M.A.), creada por Ley del Congreso N° 15.761, Promulgada por el presidente Arturo Frondizi a través del Decreto N° 12.996 del 26 de octubre de 1960. Nombrado en 1961, el 12 de septiembre de ese año lanzó el llamado “Plan Esteverena” para construir 38 grandes buques en el país. “El contrato inicial fue firmado con Astilleros y Fábricas Navales del Estado (AFNE, ahora Astillero Río Santiago) para construir el mercante “Almirante Stewart”. El presidente de ELMA, Horacio Esteverena falleció al día siguiente de firmar el contrato en un accidente de aviación”. (“Día de la Industria Naval Argentina”, en IPIN NEWS, Boletín Informativo del Instituto Panamericano de la Industria Naval, N° 37, 2018, p.4.) Al momento del accidente, ocurrido en Brasil, Esteverena estaba acompañado de su esposa, que falleció junto a él. La fecha del 12 de septiembre fue elegida para celebrar el Día de la Industria Naval Argentina.

[15] Chalier, Gustavo: “Entrevista a Emma Silvia Illia”, 31 de julio de 2020.

[16] Chalier, Gustavo: “Entrevista a Emma Silvia Illia”, 1° de agosto de 2020.

[17] Por ejemplo, Pandolfi, Rodolfo y Gibaja, Emilio: La democracia derrotada. Arturo Illia y su época. Buenos Aires, Lumière. 2008, p. 57.

[18] “Silvia Martorell de Illia”, en Efemérides radicales. Hombres, Mujeres y hechos de la Unión Cívica Radical día por día.                                                         http://www.efemeridesradicales.com.ar/Indice/S/Silvia_Martorell_de_Illia/Silvia_Martorell_de_Illia.html; “Arturo Illia, un grande de la Patria”, Centro de Estudios de los Intereses Nacionales, http://cein-ar.blogspot.com/2012/01/arturo-illia-un-grande-de-la-patria.html

[19] “Biografía de Arturo Umberto Illia”, en Todo argentina. Net ,https://www.todo-argentina.net/biografias-argentinas/arturo_ilia.php?id=479 . La misma Wikipedia en español en su artículo dedicado a Arturo Illia mantuvo el error hasta su reciente modificación (“Arturo Umberto Illia”, en Wikipedia, La enciclopedia libre, 2020, https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Arturo_Umberto_Illia&oldid=127831280.)

[20] En esta confusión incurrió incluso el periodista Tomás Eloy Martínez, en el reportaje reproducido más abajo en este artículo.

[21] De lo poco llamativo del primer templo, da cuenta la siguiente anécdota referida por el entonces párroco de María Auxiliadora y que tiene por protagonista a su predecesor, el padre Eugenio Bosetti: “Tras bajar del tren, se encaminó a la plaza donde habitualmente suele estar el templo parroquial. Cuando preguntó dónde estaba la iglesia, algunos vecinos le dijeron que se había pasado por unas cuadras. Entonces el padre Bosetti dijo que iba a construir un templo que se vea desde todos lados, y en verdad que lo logró con creces unos años más tarde”  (“María Auxiliadora, a 70 años de su inauguración”, en La Nueva Provincia, 14 de junio de 2012, https://www.lanueva.com/nota/2012-6-14-9-0-0-maria-auxiliadora-a-70-anos-de-su-inauguracion. )

[22] La piedra fundamental se colocaría apenas unos días después del casamiento del Dr. Illia y su esposa, el 19 de marzo de 1939, que fue consagrada el 14 de junio de 1942, con el nombre de iglesia Nuestra Señora de Luján (Amarfil, Romina: “La Iglesia Nuestra Señora de Luján”, en El Archivo, N° 8, septiembre de 2003, pp. 8 y 9).

[23] La iglesia parroquial, a cuyo frente está el llamado cura párroco, es la sede de una parroquia. Ésta a su vez, es el territorio asignado a un cura párroco para que desempeñe sus funciones. “Por parroquia se suele entender la división organizativa inferior a la diócesis, y subordinada al Obispo diocesano” (Reyes Vizcaíno, Pedro María: “Naturaleza de la parroquia en el derecho canónico”, en Iuscanonicum. Información de Derecho Canónico, https://www.iuscanonicum.org/index.php/organizacion-eclesiastica/las-iglesias-particulares/184-naturaleza-de-la-parroquia-en-el-derecho-canonico.html.

[24] Britos, Graciela: “Parroquia Stella Maris”, en El Archivo, N° 16, octubre de 2006, p 12.

[25] Chalier, Gustavo: “Entrevista a Emma Silvia Illia”, 1° de agosto de 2020.

[26] “Silvia Elvira Martorell de Illia. La Señora Presidenta”, en Primera Plana.

[27] Fue creado en 1909 junto con el Vicaría General del Ejército. En 1957 se crea el actual Vicariato Castrense, que reúne a las tres fuerzas (ver: “Acuerdo entre la República Argentina y la Santa Sede sobre jurisdicción castrense y asistencia religiosa de las Fuerzas Armadas (28 de Junio de 1957)”, en Osservatorio delle libertà ed istituzioni religiose, https://www.olir.it/documenti/accordo-28-giugno-1957/.

[28] Bahía Blanca, Registro Civil, sección Punta Alta: Libro de Matrimonios, 1939, folio 14.

[29] Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación, Dirección Nacional del Sistema Argentino de Información Jurídica (SAIJ),  Ley Ley 2.393 Familia y matrimonio, http://www.saij.gob.ar/2393-nacional-familia-matrimonio-lns0002680-1888-11-02/123456789-0abc-defg-g08-62000scanyel.

[30] Libro 3 de Matrimonios de la Parroquia Punta Alta, folio 585.

[31] Así lo consigna también una nota de la Nueva Provincia, aparecida cuando el presidente Illia confirmó su visita a la Base Naval en 1963. “La visita del Dr. Illia hará propicia la recordación de una grata fecha íntima para el actual presidente de la Nación. El 15 de febrero de 1939 en la parroquia María Auxiliadora de Punta Alta de la calle Rivadavia 359 (ahora funciona allí la Escuela Parroquial) contrajo enlace con Silvia Martortell. Apadrinaron la ceremonia el señor Arturo Martorell y la señora Marcedes K. de Martorell, oficiando el cura párroco de entonces, presbítero  Eugenio Bosetti.”.  “Hace 24 años”, en La Nueva Provincia, 21 de noviembre de 1963.

[32] La propiedad se encuentra en Avellaneda 181, en el centro de Cruz del Eje. Declarada Monumento Histórico Nacional, por Ley 25.533 del el 27 de noviembre de 2001, hoy es la Casa Museo Arturo Illia.

[33] “Silvia Elvira Martorell de Illia. La Señora Presidenta”, en Primera Plana.

[34] Estos apellidos corresponden a marinos que tuvieron participación en el golpe de Estado contra Perón y en gobiernos militares posteriores.

[35] El entonces capitán de navío Arturo Rial, uno de los jefes de la sublevación en Puerto Belgrano contra Juan Domingo Perón en 1955 (Ver: Gambini, Hugo: “La caída de Perón. Memoria: Los civiles hicieron la revolución”, en La Nación, 11 de septiembre de 2005, https://www.lanacion.com.ar/opinion/memoria-los-civiles-hicieron-la-revolucion-nid737593/. )

[36] Chalier, Gustavo: “Entrevista a Emma Silvia Illia”, 1° de agosto de 2020.

Arturo Illia y Punta Alta. Más que una relación pasajera.

9 pensamientos en “Arturo Illia y Punta Alta. Más que una relación pasajera.

  • agosto 14, 2020 a las 2:00 am
    Enlace permanente

    Muy buen trabajo de investigación!!!. Excelente ejemplo para los que se contentan con los titulares

    Responder
  • agosto 14, 2020 a las 2:25 am
    Enlace permanente

    Los domingos iba a misa de 11 y a la salida íbamos con una amiga a dar una vuelta al centro. Una vez al pasar por la iglesia vieja vimos unos autos oficiales parados allí y en el atrio un grupo de personas. Entramos, era la Sra. de Illia, hablamos con ella, había ido a ver el lugar donde se habían casado. Era una dama muy educada y amable.

    Responder
  • agosto 14, 2020 a las 2:32 am
    Enlace permanente

    Muy buen trabajo de investigación!!! Un ejemplo para los que se contentan con los titulares

    Responder
  • agosto 14, 2020 a las 3:45 am
    Enlace permanente

    Excelente trabajo!!! Muchas gracias por la investigación.

    Responder
  • agosto 14, 2020 a las 9:25 am
    Enlace permanente

    Digno de destacar el trabajo de investigación, si bien sabía que el Doctor Arturo Illia se había casado, en la parroquia donde hoy está el colegio Estrada, pero no sabía el por qué de su casamiento se había producido aquí en nuestra ciudad. Felicitaciones a todos los que hicieron posible de esta nota y por supuesto a quien esta a cargo del Archivo Histórico Municipal del Partido de Coronel de Marina Leonardo Rosales.

    Responder
  • agosto 14, 2020 a las 6:10 pm
    Enlace permanente

    Excelente Trabajo y muy bien documentado. Recuerdo su Vista a la Base naval en noviembre de 1963 ¡¡Felicitaciones!!

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *