En 1906, gracias a la donación de los terrenos de Carlos Bartoli, se destinó una manzana para la plaza de Punta Alta, único espacio de esparcimiento de la naciente población. En sus comienzos se hallaba cercada por un alambrado, con una puerta que conducía a bancos y juegos. Estaba abierta hasta las 23 hs.. En 1930 se levantaron portales(uno principal y cuatro de menores dimensiones) en cada esquina, obra a cargo de Calixto Barbieri y de Domingo Mengucci, que estuvieron presentes hasta 1939. En ese año se modernizó la plaza, que logró una fisonomía similar a la actual. En 1935 se construyó el monumento que figura en la foto, por parte de la Biblioteca J.B.Alberdi. El pedestal, de granito negro, ostentaba el busto del Gral. Manuel Belgrano. En 1977, a raíz de su mal estado, se decidió reemplazarlo por el actual. En 1998, con motivo del centenario de la ciudad, se volvió a emplazar una réplica del portal principal en la esquina de Murature y Rivadavia.

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