En el contexto de crecimiento demográfico explosivo que vivió Punta Alta entre 1898 y 1900, la creación de una escuela primaria se tornaba indispensable y urgente. Con el antecedente de la escuela rural fundada en Bajo Hondo en 1895, en 1899 un grupo de padres reclamó al Consejo Escolar de Bahía Blanca para la construcción de una escuela en la zona de los obrajes de Arroyo Pareja, aunque dichas gestiones no avanzaron más allá. En 1900, el ingeniero Luis Luiggi y los operarios decidieron levantar un establecimiento dentro del Puerto Militar en homenaje al rey Humberto I, que se concretaría el 29 de julio de 1901[1].

Casi simultáneamente algunos vecinos de Punta Alta enviaron una nota a las autoridades educativas de Bahía Blanca, donde exponían claramente las razones que impulsaban el reclamo.

“Puerto Militar, febrero de 1901

Al señor presidente del Consejo Escolar del Partido de Bahía Blanca

Los padres de familia que suscriben, radicados en el formado pueblo Puerto Militar correspondiente a la jurisdicción de Bahía Blanca, a este honorable Consejo, suplican la creación de un colegio para la primera enseñanza de nuestros hijos, que ya en edad de recibirla, se ven privados de ella por carecer de dicho establecimiento y en número de más de cien se ven por las calles abandonados y embrutecidos.

No es culpa nuestra seguramente, que algún día la Patria tenga hombres sin instrucción; damos cuenta de nuestra necesidad, que ese Honorable Consejo no podrá, menos de apreciarla con justicia y por los medios a su alcance, proceder en el más breve plazo posible a satisfacer esta gran necesidad.

La zona militar de este pueblo ha construido un colegio para el fin que exponemos, pero es deficiente e incapaz para tanto niño, como existe en este punto. Por otra parte se halla en un paraje muy distante a la población civil y el paso para que los niños acudan a clase, por la misma estación del ferrocarril es muy peligroso para las criaturas, porque tienen que atravesar las vías donde constantemente se hallan máquinas maniobrando.

En la localidad podría ese Honorable Consejo encontrar algún salón a propósito, construirlo ya y utilizarlo para este fin, ofreciéndole desde ahora bancas para como unos veinticinco alumnos.

Es justicia que pedimos y al resolver el asunto favorablemente los padres y la nación vivirán agradecidos.

Saludan atte. a ese Honorable Consejo los padres de familia:

Luciano García, Pedro Cifuentes, Gregorio Iglesias, José V. Mendizábal, Celestino Montero, Hipólito Giménez, B. Tellechea, Martiniano Sánchez, José Fariña, Hite Cires, Francisco Giorge, Juan Regente, José Bertolo, Andrés Mateche, Fructuoso Snede, Germano Giuseppe, Florindo Fasolo, Juan Díaz, Juan Groothuijis, Francisco Sosa, José Ledesma, Benjamín Motta, Felipe Bonaccorse, Mariano Tote, Elisa Adamis, Domingo Dobrel, A. Humehoof, Paalgi Giácomo, Dondo Michele, Bancola Simón, Nicolás Bruzzo, Luis Barbierato, Josores Goble, Juan Krucenga, Celestino Chaves, Emilio Raúl Boumool, Constantino Martín, Juana R.  de Carmona, Emilio Marconi, José Sanoldi, Pedro Bruni, Simón Cabanas, José Díaz, Santiago Sardini, Manti Enrique, Francisco Bueno, Isidoro Tonesi, Scoccia Conmuogi, Tonessi Enrique, Rita Pacífico, Alfredo Sterzi, Antonio Varsallo, Juan Rey, Bautista Sarzu, Maura Mairea, Ramón Pujades, Antonio Pughese, Manuel Rodríguez, Ferreti Ageo, Roleutt Siro”[2]

En respuesta a este pedido el Consejo Escolar de Bahía Blanca inició las gestiones ante las autoridades educativas en La Plata, logrando la creación de la tan reclamada escuela. En el periódico bahiense El Heraldo se leía: “a pedido del vecindario se creó en aquel punto una escuela infantil por resolución especial del Consejo, a pesar de no estar comprendida en el presupuesto de la repartición”

 Así, el 1 de junio de 1901, quedó habilitada la escuela, siendo nombrada directora y maestra la docente María Teresa G. de Medina. Tenía una matrícula inicial de 31 varones y 45 niñas.

No obstante, se suscitaron algunos problemas respecto de la locación del establecimiento. Según consta en la documentación, inicialmente ocupó el Cuartel 5º, en una edificación de la calle Humberto I, entre Rivadavia y Mitre.

“En la Sección del Consejo Escolar del Distrito nos informan que se asignó una partida para el pago de la maestra que había de dirigirla, quedando el del alquiler del local a cargo de un grupo de vecinos que se ofrecieron para costearlo por suscripción popular ya que la partida destinada no alcanzaba a cumplir estos gastos. Según los informes a los que aludimos, resulta ahora que la comisión de vecinos que solicitó la instalación de la escuela ha renunciado en masa porque quieren que el alquiler del local lo paguen los niños  que concurren a ella a razón de 0,90 centavos  por cada uno, lo que el Consejo no está dispuesto a aceptar bajo ningún concepto por no considerarlo lícito ni responsable”[3]

El del edificio fue un problema crónico que aquejó a la escuela durante mucho tiempo y de hecho, se registraron varios cambios de ubicación. Algunos sitios en los cuales se trasladó la escuela fueron la esquina de Luiggi y Humberto I, luego Mitre y Humberto I, Humberto I 654/658 y por último la esquina de Colón y  Rivadavia. Lamentablemente no contamos con un registro cronológico exacto de estos sucesivos cambios, pero recién a fines de los años 30 se lograría la inauguración del edificio propio.

Alumnos de la Escuela N° 8, 1910.

La Escuela Nº 8.

Al pertenecer el pueblo de Punta Alta al distrito de Bahía Blanca, en sus inicios la escuela era la  escuela provincial Nº 8 y recién luego de 1945, con la autonomía municipal y la creación del partido de Coronel Rosales, la escuela pasó a ser Nº 1.

Edificio de Rivadavia y Colón donde funcionó la escuela Nº 1 ( ex N°8)

Su primera directora supo llevar exitosamente sus funciones al frente de la escuela, haciéndose acreedora de destacados comentarios en ocasión de los festejos del 9 de Julio, por ejemplo. El corresponsal de La Nueva Provincia en nuestro pueblo afirmaba: “Las fiestas Julias, aunque no tuvieron la especial organización  que estos actos requieren, han estado sin embargo bastante lucidas. […] Uno de los puntos más brillantes de los festejos patrios ha sido, sin duda alguna, la fiesta infantil organizada por la distinguida directora del Colegio Nº 8 de esta localidad, señora Teresa G. de Medina. La fiesta tuvo lugar en el mismo local de la escuela y tomaron parte puramente alumnos. La concurrencia salió sumamente grata de la fiesta tributando merecidísimos aplausos a la directora. Asistió un gran número de familias y caballeros. El comportamiento de los niños en la fiesta fue sorprendente, sobresaliendo las niñitas de Iglesias, Ramondi, Stersi, Telechea y otras que escapan a mi memoria. Al finalizar la fiesta los niños fueron obsequiados con un refresco y galletitas”[4]

Para 1919, año en que se edita el Álbum de Punta Alta, el personal docente de la Escuela provincial Nº 8 estaba integrado por su directora, Águeda P. de Peluffo, y las maestras María del Carmen Montero, Natalia Viviane y Elvira Cantarelli. Con respecto a los alumnos inscriptos eran un total de 215[5].

Personal docente de la Escuela N°8, 1919. Album de Punta Alta.

Debido al crecimiento de la matrícula, en 1921 las autoridades escolares distritales decidieron el desdoblamiento de 1º y 2º grado, a la vez que se había autorizado el traslado de la escuela a un edificio más amplio, en Humberto I 654, propiedad del señor Montero. También un grupo de padres  habían logrado gestionar exitosamente la creación del 5º grado. “Firmada por treinta padres de niños de cursar el quinto grado le fue entregada una solicitud al inspector Cornejo, quien aseguró que es muy probable que se consiga la creación de este grado, a cuyo efecto activará sus gestiones ante la Dirección General de Escuelas. El nuevo grado, si se logra su implantación, funcionará en el local de la Escuela Nº 8”[6]       

Ese mismo año quedaba constituida la Asociación Pro Escuela Nº 8, integrada en su mayoría por el personal docente, y cuyo objetivo era “ayudar a los alumnos más necesitados y propender a la adquisición de elementos ilustrativos para las distintas aulas”[7] La directora de la escuela, Águeda P. de Peluffo ocupó el cargo de presidenta, mientras que los demás cargos quedaron en manos de Natalia L. Viviane (secretaria); María E. Giandoménico (prosecretaria); María L. Montero (tesorera); Berta Neudmann y María Juana Fadrique (vocales). Los revisores de cuentas fueron Santos Carnacini, Oscar B. Silva y Baltazar Paz.

Poco antes que finalice el ciclo lectivo de 1921 la Sociedad de Propietarios (luego Sociedad de Fomento Punta Alta) dio inicio a gestiones ante la Dirección General de Escuelas de la Provincia tendientes a la creación de 6º grado, el último del nivel primario, del cual carecía nuestro pueblo. La respuesta obtenida por su entonces presidente, Juan García Puig, fue ciertamente favorable: “si en el próximo año se compueba que existe número suficiente para crear el sexto grado en la escuela número 8 de esa localidad, se procederá de acuerdo a su petición”[8]. Dicha condición era muy probable, ya que la demanda estaba cubierta por los niños que finalizaban 5º grado, tanto en la escuela 8 como en la escuela Humberto Primo, emplazada en el Puerto Militar. 

El sueño del edificio propio.

En 1926 asumió como directora de la escuela la señora María Luisa Larrabe de Zonco y por su iniciativa tomó un fuerte impulso la idea de encarar la adquisición de un terreno para erigir allí el edificio propio. De singular ayuda fue la participación de la Asociación Cooperadora, la cual quedó constituida en julio de ese mismo año. En el periódico bahiense El Atlántico se leía: “La Sociedad Cooperadora de la Escuela número 8 quedó constituida en la reunión realizada el domingo en el local de dicha escuela. Asistieron a la reunión unas 50 personas, designándose una Comisión compuesta por las siguientes personas: Señores Antonio Núñez, Baltasar Paz, Arnaldo Fabio, J. N. López, señora A. de Herrera, señoritas Natalia Viviani y María Luida Larrabe, señores Mariano Rubio , Bruno Tripaldi y Adam Traino.”[9] Con el tiempo otras figuras se sumarán a la Cooperadora trabajando incansablemente para conseguir los objetivos propuestos, entre ellos Eduardo Vázquez, quien bregó por la adquisición del terreno para la escuela.

María Luisa Larrabe de Zonco. Directora de la Escuena Nº 8. La Nueva Comuna 11 de abril de 1939.

En mayo de 1929 varios vecinos se reunieron en la biblioteca de la  Sociedad Pro Educación Industrial (actual Escuela Técnica Nº 1),  a instancias del contraalmirante Ramón González Fernández para tratar el tema y eventualmente adquirir un amplio terreno por suscripción pública, para luego donarlo a la Dirección General de Escuelas, quién se encargaría de ejecutar la obra.

“La iniciativa expuesta  tuvo amplia acogida, y de inmediato se procedió a designar la comisión respectiva cuyos cargos recayeron en las siguientes personas: Presidente vicealmirante don Ramón González Fernández; secretario Andrés Parodi; tesorero Jacinto E. Castilla; vocales Carlos Balbín, José Turi, Estanislao Boffi, Antonio S. Cartolano, Oscar B. Sikva, Eugenio Anielli, Romeo Ferrandi, Feliciano Napal (hijo), Ramón Casanova, J. Migone, J. Yulita, B. Paz y José M. Sarasola.

Entrega de la bandera y entronización del crucifijo, 6 de agosto de 1938.
Patio de la escuela del edificio de Colón y Rivadavia.

Acto seguido se inició la suscripción para la adquisición de un terreno, la que dio el siguiente resultado: Sociedad Cooperadora Escuela Nº 8 300 pesos; Escuela Industrial 100; R. Ferrandi 100; J. Turi 100; Eugenio Anielli 100; R. Casanova 100; F. Napal (hijo) 100; C. Balbín 100; J. P. Castilla 50; Antonio Cartolano 50; B. Paz 50; Oscar B. Silva 50; R. González Fernández 20; J Migone 10; J. Yulita 10  y A. Parodi 10.   Total $1250.

Durante los días de ayer y el miércoles las comisiones designadas para recolectar fondos destinados a este fin cumplieron su cometido visitando a numerosas casas de comercio de Bahía Blanca y de nuestra localidad. En ambos puntos las sumas suscriptas se aproximan a los 2200 pesos, que agregado a lo recolectado da un total que oscila en los 3500 pesos. […] según los informes que poseemos, el Gobierno de la Provincia, una vez que se haga la donación del terreno  con una parte de su valor ya pagado, no tardará en acometer la obra de construcción  de un edificio cuyo valor oscilará en los 80.000 pesos y el cual aparte de las ventajas positivas que ofrecerá a la instrucción pública y a los alumnos  y maestros, contribuirá a mejorar el aspecto edilicio de la población”[10]

En sucesivas notas publicadas en la prensa local, se podía constatar las listas de contribuyentes y cómo iba aumentando la recaudación, la cual para fines de 1929 ascendía a 5. 456 pesos. A su vez,  la misma comisión que venía recaudando los fondos publicó un aviso a fin de dar con el terreno apropiado, el cual debía estar ubicado en el radio céntrico (entre las calles Irigoyen, Roca, Luiggi y Colón) y tener grandes dimensiones (al menos 15 metros de frente por 50 de fondo)[11].

Solicitada compra de terreno. La Nueva Comuna 8 de noviembre de 1929.

Por aquellos años, la escuela estaba funcionando en el edificio de la esquina de Colón y Rivadavia, el último emplazamiento antes de acceder a su edificio propio. La matrícula escolar iba en constante aumento, por lo que también se debían ampliar los espacios, y licitar la construcción de aulas, de madera y cinc, tarea que estuvo a cargo de la Asociación Cooperadora[12].

Finalmente en 1932 se adquirió el amplio terreno ubicado en Rivadavia al 140, aunque recién en 1937 el presidente de la Asociación Cooperadora Eduardo Vázquez, junto con el senador provincial Dr. Florentino Ayestarán, en representación del Gobernador Dr. Manuel Fresco, logró concretar la escrituración de la propiedad y su posterior transferencia a la Dirección General de Escuelas.

Antes de eso, la Asociación Cooperadora junto con la dirección de la escuela y el Centro de Ex alumnos, en vista que los tiempos se dilataban y la escrituración y toma de posesión del terreno se demoraba habían decidido, audazmente, colocar en un solemne acto público la piedra fundamental del futuro edificio. Era el 8 de noviembre de 1936.

Un obrero presenta la piedra fundamental, ya extraida, de la escuela N.º 8, con motivo de la iniciación de la construcción del edificio (revista Crisol  de Esperanzas, número 2)

En enero de 1938 se llamó a licitación para levantar el edificio, siendo adjudicada la obra a la empresa Pierini y Farroni. Por nuevas gestiones del Dr. Ayestarán y del también senador Daniel Villar se subsanaron los inconvenientes registrados por el exceso en 10.000 pesos entre la partida de ley y el presupuesto aprobado y en mayo del mismo año se descargaban en el terreno las primeras carradas de ladrillos.

Principio de la construcción del edificio de la escuela  (Revista Crisol de Esperanzas, número 2)
Imposición del nombre Coronel Roslaes La Nueva Provincia, 28 de noviembre de 1938.
Placa descubierta con la imposición del nombre.
Palabras de Pérez Herrera, Director Gral de Escuelas, en el acto de imposición del nombre Coronel Rosales, 28 noviembre 1938.

Mientras avanzaban las obras de construcción, otro acontecimiento importante para la escuela se produciría: la imposición del nombre “Coronel de Marina Leonardo Rosales”. Ello ocurrió el 8 de noviembre de 1938.  “[…] A las 10.30 llegó el Director General de Escuelas doctor Gustavo Pérez Herrera, acompañado de numerosa comitiva, en la cual vino el intendente interino señor José M. Pérez Bustos […] Ya el local de la escuela se hallaba pletórico de concurrencia, el alumnado formado en el amplio patio, el cuerpo de boy scout con su banda musical, numerosas damas y caballeros, autoridades locales y de la Base Naval, formando el conjunto un aspecto realmente destacado. El secretario de la comisión de actos señor Alejandro Yulita dio lectura al acta, dando el nombre al establecimiento. El acto fue apadrinado por el Arsenal de Puerto Belgrano, representado por su Jefe capitán de fragata Juan Carranza […]”[13] Durante la ceremonia se descubrió una placa de bronce con el nombre del ilustre marino, que fuera obsequiada por el Arsenal y confeccionada en sus talleres[14].   

La Nueva Comuna nº 1029, 11 abril de 1939, pag 1
Frente del edificio
1941

El 11 de abril de 1939, en el marco de los festejos por el 121 aniversario de la fundación de Bahía Blanca, el por entonces intendente Martín Dithurbide y otras tantas autoridades llegaron a Punta Alta e inauguraron algunas obras, como fueron la creación del Recreo Infantil (actual Parque Sarmiento), el embellecimiento de la Plaza General Belgrano (con la construcción de veredas, el trazado de canteros y la eliminación de los viejos tamariscos) y la inauguración del flamante edificio propio de la escuela 8. “Hoy a las 16 horas quedará oficialmente colmado uno de los viejos ideales puntaltenses: la dotación de un local adecuado, de un edificio propio para la importantísima y prestigiosa Escuela Provincial Nº 8 “Coronel de Marina Don Leonardo Rosales”. El acontecimiento, grandioso por su significación moral y hartamente grato por su contribución al progreso edilicio de nuestra ciudad, nos llena de satisfacción y orgullo”[15] En otro apartado, en la misma edición de La Nueva Comuna se leía “Proyectado de acuerdo a las exigencias fundamentales requerida por la especialidad de su destino, aulas amplias con amplios ventanales, epaciosos patios y baños adecuados, el edificio de la Escuela Nº 8 cumple, dentro de su modernismo, con todas las condiciones que debe reunir un local escolar. La distribución de sus dependencias y hasta su sentido estético contribuyen a darle el viso de confort necesario para hacer grata, durante cuatro horas diarias, la estadía de los niños. Las características del edificio, levantado sobre una superficie de 1694 metros cuadrados, en una sola planta son las siguientes: 10 aulas de 7 metros por 5,50 contando cada una de ellas con amplios ventanales, dos salas destinadas a oficinas de dirección y personal docente, un comedor, un salón de gimnasia de 140 metros cuadrados, 10 w.c. para mujeres y 6 para varones, piletas para aseo, canillas automáticas en los patios, tres amplios patios para recreo, dos embaldosados y uno de tierra, cuarto de depósito y grandes corredores internos apropiados para el recreo del alumnado durante los días de lluvia, viento o frío.”[16]

Vista de los patios de la escuela ( (La Nueva Comuna, 11 de abril de 1939)

Aquel 11 de abril presidió los actos de inauguración el Director General de Escuelas Dr. Gustavo Pérez Herrera, el Comisionado Escolar del Distrito Sr. Guillermo Schvering, autoridades civiles, militares y eclesiásticas, personal directivo,  docentes de las  escuelas locales, representantes de Asociaciones, prensa y vecindario en general. Los festejos concluyeron en el salón de la Sociedad Argentina, donde se sirvió un lunch “en honor de las autoridades y en particular al doctor Florentino Ayestarán y señor Daniel Villar, a quienes se les hará entrega de un artístico pergamino”[17].  

El Centro de Ex alumnos.

   De singular importancia para el trabajo institucional de la escuela fue la conformación del Centro de Ex Alumnos de la Escuela Nº 8, el 5 de agosto de 1934, cuya primera comisión estuvo integrada por Águeda P. de Peluffo (presidenta honoraria), Julieta Barbieri (presidenta), Isabel Álvarez (secretaria), Amanda Zonco (prosecretaria), Enriqueta Rodríguez (tesorera), Haydée Díaz (protesorera), Dora Macías, Piedad Biondo, Elena Ortega, Hilda Vela Lara, Josefa Santander, Celia Peluffo, Haydée Torrontegui y Nélida Sgalla (vocales) y H. Gómez y Blanca Unamuno (revisores de cuentas). En 1938, fruto del esfuerzo mancomunado lograron la donación de una nueva Bandera de Ceremonia para la escuela y la edición mensual de una revista, gratuita, llamada Crisol de Esperanza. Su finalidad era propiciar la participación del alumnado y fomentar entre los mismos la cultura e intelectualidad, al publicar sus redacciones, adivinanzas y cuentos.

Revista Crisol de Esperanzas N.º 1 105

Hacia 1937 contaba con más de 260 socios y, bajo la asesoría de la directora de la escuela, reunían fondos para adquirir los útiles que sean necesarios, entregaban ropa a los alumnos de las familias más carenciadas y organizaban diversas actividades, como funciones teatrales escolares y proyección de películas.

Jóvenes pertenecientes al Centro de Ex Alumnos de la Escuela N.º 8, a punto de iniciar la colecta del Día de la Flor (revista Crisol de Esperanzas, N° 2) 25 de mayo 1938 106
Iniciación de curso de alumnos aplazados. Centro ex alumnos, 5 de enero de 1948

El Centro de Ex alumnos trabajó incansablemente durante más de treinta años, puesto que hasta  1965 es posible hacer un seguimiento de sus notas de difusión  y gacetillas en la prensa local. Confección de guardapolvos, funciones teatrales, disertaciones de profesionales de la salud sobre prevención de enfermedades infantiles, eran algunas de las tantas acciones que llevaron a cabo. 

Escuela N º 1.

A partir de la autonomía de Punta Alta, el 12 de mayo de 1945, la escuela pasó a ser la Nº 1 del partido homónimo. 

Tanto la Asociación Cooperadora como el Centro de Ex Alumnos proporcionaron, durante muchos años, la copa de leche y el bollito a todo el alumnado y las docentes ex alumnas daban clases de apoyo a quienes lo necesitaran durante el verano, como así también adquirieron una máquina cinemátográfica con la que proyectaban películas los días sábados en el patio cubierto.

Nuevo edificio de la Escuela N.º 1 en Barrio Albatros XXVII , 28 de enero de 1994
Inauguración del edificio de la Escuela Nº 1, 7 de marzo de 1994
Inauguración del edificio de la Escuela Nº 1, 7 de marzo de 1994

Para contribuir al esfuerzo de estas dos asociaciones se creó el 12 de abril de 1973 el Club de Madres, formando la primera comisión las señoras Nélida F. de Liébana (presidenta), Rosa L. de Martín (vice), Lucila P. de Tambusi (secretaria), Catalina G. de Borla (prosecretaria), Antonia P. de Reynoso (tesorera), María O. de Cutropia (protesorera), Irai V. de Fanfaroni, Tomasa G. de Mosqueira, Élida B. de Páez, Nelly de Fernández y Amalia M de Enríquez (vocales) y Aída de Lorenzo y Nelly de Viola (revisoras de cuentas).

El edificio de Rivadavia 140 se compartió con el Jardín de Infantes 901 en sus comienzos, la Escuela  Primaria de Adultos 701 y la Escuela Nº 9, antes de acceder a su edificio propio.  En sus dependencias también funcionó durante un tiempo el Centro de Investigación Educativa (CIE), el Coral Punta Alta, la Sede de Inspectores  y el Instituto de Formación Docente Nº 79.

Como la matrícula, en el transcurso de los años se vio notablemente disminuida, sobre todo por el hecho de hallarse en un radio céntrico y comercial, se elevó a la Dirección General de Escuelas un proyecto de traslado de la Escuela 1. En aquel momento  se estaban construyendo las viviendas del actual Barrio Centenario, y era condición para su habilitación, la construcción de una escuela.  

 Considerando que la escuela había sido la primera de Punta Alta y llevaba el mismo  nombre que el distrito la Dirección General de Escuelas aprobó el proyecto, por lo que el 9 de marzo de 1994 se concretó el traslado al actual edificio.

   “El primer establecimiento educativo de la ciudad, la Escuela Nº 1 “Coronel de Marina Leonardo Rosales” trasladó todo su historial a un nuevo edificio sito en la segunda ampliación del Barrio Albatros XXVII. El antiguo inmueble de calle Rivadavia será ocupado por el Instituto Superior de Formación Docente Nº 79. La Armada Argentina llevó a cabo la correspondiente donación en una ceremonia realizada en las flamantes dependencias escolares. Se cumplió a través del comandante del Área Naval Atlántica, contralmirante Eduardo Rosenthal y fue recibida por la presidenta del Consejo Escolar, Delia Giorgetti. Mediante gestiones del cuerpo colegiado la escuela pionera de Punta Alta estrenó también un nuevo mobiliario. El tradicional corte de cientas fue ejecutado por la titular del Concejo Deliberante, Edit Cintioli, la presidenta del Consejo Escolar Delia Giorgetti, la directora del establecimiento Rosario Zapata y el presidente de COVIARA, contalmirante RE Néstor Carbonetti, entre otros.

Las modernas dependencias poseen siete aulas, dirección, secretaría, sanitarios para alumnos y docentes, una cocina, una sala de maestros, etc.”[18]

Ubicada sobre el predio central del barrio Centenario, sobre la calle Curzi, comenzó a funcionar en su nueva localización en el ciclo lectivo 1994. Dos años después, con la implememtación de la Ley Federal  de Educación  pasó a denominarse EGB Nº 1, funcionando en sus tres ciclos.       Posteriores cambios en el sistema educativo hicieron que la institución, denominada ahora Escuela de Educación Primaria Nº 1,  desarrolle sus actividades en el turno tarde, mientras que en el turno mañana comenzó a compartir edificio y articular con la Escuela de Enseñanza Secundaria Nº 15.

 A lo largo de estos 125 años muchos directores, maestros, auxiliares, alumnos, ex alumnos, padres, que formaron la gran familia escolar, compartieron el hacer cotidiano y transitaron, aunque sea durante algún tramo, el extenso historial de esta institución.  

Por Lic. Fernanda Martel.

Fuentes

Álbum de Punta Alta, Ed. Nueva Época, Punta Alta, 1919.

Diarios y semanarios

  • El Atlántico, Bahía Blanca, 1926.
  • El Heraldo, Bahía Blanca, 1901.
  • El Regional, Punta Alta, 1938.
  • La Nueva Provincia, Bahía Blanca, 1901-1902, 2965, 1993-1994.
  • La Nueva Comuna, Punta Alta, 1929-1939.
  • Nueva Época, Punta Alta, 1921.

Revistas

  • Crisol de Esperanzas, Nº 1 a 4, 1938.
  • El Archivo, Año 1, Nº 3, noviembre de 2001.
  • Relevamiento de Instituciones educativas de Coronel Rosales, 2024.

Citas

[1]Se trata de la actual EP 17. Revista El Archivo, Año I N.º 2, octubre de 2001.

[2]La Nueva Provincia, Bahía Blanca, 2 de marzo de 1901.

[3]El Heraldo, Bahía Blanca, 13 de junio de 1901.

[4]La Nueva Provincia, Bahía Blanca, 17 de julio de 1902.

[5]Álbum de Punta Alta, Ed. Nueva Época, 1919.

[6]Nueva Época, Punta Alta, 27 de abril de 1921.

[7]Idem, 4 de junio de 1921.

[8]Idem, 23 de noviembre de 1921.

[9]El Atlántico, 6 de julio de 1926.

[10]La Nueva Comuna, Punta Alta, 17 de mayo de 1929.

[11]Idem, 8 de noviembre de 1929.

[12]Idem, 23 de diciembre de 1930.

[13]El Regional, Punta Alta, 1 de diciembre de 1938.

[14]El Arsenal de Puerto Belgrano, si bien ya para 1938 aparece mencionado como padrinos de la escuela, recién en 1942 el Ministerio de Marina resolvió aprobar el padrinazgo, incluyéndola en la Orden General N.º 300, 10 de diciembre de 1942.   

[15]La Nueva Comuna, 11 de abril de 1939.

[16]Ibidem.

[17]Ibidem.

[18]La Nueva Provincia, Bahía Blanca, 12 de marzo de 1994.

Escuela Nº 1, 125° Aniversario. Una escuela para el pueblo.

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