En 1922 se terminaron las obras de prolongación de la línea del Ferrocarril Rosario-Puerto Belgrano desde Estación Almirante Solier a Bahía Blanca. La obra fue proyectada y ejecutada por el ingeniero suizo Armin Reimann, quien falleció antes de terminarla y fue reemplazado por le ingeniero Lucien Capelle. De esta época data la construcción del conjunto de rejas que separa las vías de la Av. Colón y que concluyen en calle 9 de Julio. También el parador ubicado en esa arteria entre B. de Irigoyen y Rivadavia, que no tenía la categoría de estación (no se expendían boletos) sino de simple parada de la nueva línea. Era uno de los pocos ejemplos de arquitectura ferroviaria de madera y chapa existentes en el país. Las vías proseguían hasta las proximidades de Villa del Mar, corrían paralelas a la actual Ruta 3 y terminaban en el gran edificio que sirvió como Terminal de Ómnibus de Bahía Blanca. Luego de la interrupción del servicio ferroviario, el apeadero Punta Alta albergó diversas dependencias municipales. Desocupado después del 2004, un incendio lo destruyó en abril de 2015.

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